• Vanesa

  • 7 de Septiembre 1987

  • 178 cm.

  • Zaragoza, España

  • Estudiante de Biblioteconomía y documentación en la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza

  • Rosa

  • Juuni Kokki, X Clamp, Romeo x Juliet, Gundam Seed/Destiny, Utena, Claymore

  • Tomb Raider, Zelda, Ragnarök Online, Guild Wars

  • Dormir, seguir durmiendo, karaoke, chocolate, BJD, Haro, los gatos

  • Cosplayer desde el año 2000

  • Cosplayers favoritas Adella, Richii & Sana chan, Seva y Yaya Han.

~~~~~~

El cosplay empezó a interesarme cuándo cumplí 12 años. Coincidió con que fui a Barcelona a ver a mi familia y ese mismo fin de semana era el Salón del Manga, así que mi prima decidió llevarme porque sabía que me gustaba el tema. Empecé a leer manga cuándo tenía 11 años, pero por aquel entonces en España, el manga era algo totalmente minoritario y aparte de Rurôni Kenshin, Marmalade Boy y Sailor Moon  había poca cosa más y tampoco estaba muy a mi nivel económico, así que la idea de ir a un salón, decir que me fascinó es quedarse corto. Nada más salir del parking, vi gente disfrazada y pensé ¿por qué no? El disfrazarme me viene gustando desde que tengo recuerdo, así que esto era la excusa perfecta.

Mi primer cosplay tuvo un presupuesto raquítico y aparte que no tenía ni idea, me lo hizo mi madre a medio regañadientes y resultó un desastre, pero la cuestión es que me lo pasé bien y la idea de repetir me gustó bastante. Mi percal cosplayer actual es totalmente distinto, mis trajes siguen sin ser fascinantes que digamos, pero el presupuesto ha contribuido a que haya una cierta mejora. Aún así, sigo siendo una cosplayer bastante gris (sob), pero algún día ¡no me dejarán andar de las fotos que me pidan! También dicen que de sueños se vive, de todas formas, por las convenciones que suelo ir es a los salones de Barcelona, Madrid y obviamente Zaragoza.

En conclusión, el cosplay es sólo uno de mis hobbies, no tengo ninguna intención de dedicarme a ello profesionalmente, así que me lo tomo en serio hasta un cierto punto. Si a la gente le gusta hablar o inventarse historias, pues que hagan lo que quiera, yo no voy a dejar de disfrazarme. El cosplay me ha permitido conocer a gente increíble y maravillosa, ese es mi auténtico premio y todos los ratos buenos que paso con ellos, bien hacen merecer haber entrado en el mundillo.